Con motivo de la celebración del 20º aniversario de su marca Republic of Gamers (ROG), Asus ha presentado la Asus ROG Ally X20, una edición especial de su consola portátil que promete ser una verdadera máquina para los aficionados a los videojuegos.
Aunque mantiene la estética general de su predecesora, la ROG Ally X20 presenta un diseño ligeramente más grande y con detalles conmemorativos. Sin embargo, las mejoras más significativas se encuentran en su hardware.
Destaca su impresionante pantalla OLED de 7,4 pulgadas, con una tasa de refresco de 120 Hz y un brillo pico (HDR) de 1.400 nits. Esta pantalla, compatible con Dolby Vision y FreeSync Premium Pro, ahora ofrece una tasa de refresco variable (VRR) que puede descender hasta los 30 Hz. Para proteger esta tecnología, Asus ha implementado un sistema de disipación de calor rediseñado, crucial para evitar el sobrecalentamiento de la pantalla OLED, más sensible que las pantallas LCD convencionales.
En cuanto a su rendimiento, la Asus ROG Ally X20 alberga un potente procesador AMD Ryzen Z2 Extreme, acompañado de 24 GB de memoria RAM a 8.000 MT/s y 1 TB de almacenamiento interno. Asus también ha refinado el diseño de los botones frontales y la ergonomía general del dispositivo. Los joysticks han sido actualizados a tecnología TMR (magnetorresistencia de túnel), garantizando una mayor precisión y eliminando el problema del “drift”.
Esta nueva consola se perfila como una opción de alta gama para los seguidores más fieles de ROG. Se lanzará en un paquete especial que incluye las gafas XREAL R1 de edición limitada. Al conectarlas vía USB-C, los usuarios podrán disfrutar de una experiencia de realidad aumentada con una pantalla virtual de hasta 171 pulgadas, 240 Hz de refresco y una cobertura del 95% del campo de visión.
Por el momento, Asus no ha anunciado el precio de la ROG Ally X20, pero se confirma que solo estará disponible en este paquete especial junto a las gafas XREAL. Dada la exclusividad y las características de las gafas, que se vendieron por 850 dólares, se espera que el precio total sea considerable, sumándose al coste inicial de la Ally X original (999 dólares) y al reciente aumento de precios en la electrónica de consumo debido a la escasez de componentes como la RAM.
