Anthropic ha alertado que su IA, Claude, está progresando significativamente hacia la capacidad de construirse a sí misma. Este avance, que se alinea con predicciones previas sobre sistemas de inteligencia artificial capaces de desarrollar sucesores sin intervención humana, sugiere que esta transformación podría estar más cerca de lo anticipado.
El concepto central de esta advertencia es la ‘mejora recursiva’, un proceso mediante el cual los sistemas de IA diseñan, prueban y optimizan sus futuras iteraciones. Según Anthropic, datos internos de la compañía indican que este umbral de autosuficiencia está mucho más próximo de lo que se creía.
Actualmente, más del 80% del código que se integra en los sistemas internos de Anthropic es generado por Claude. Para el segundo trimestre de 2026, se proyecta que un ingeniero promedio en la compañía integrará ocho veces más código por día en comparación con 2024. Esto se debe a que Claude genera el código, mientras que el ingeniero se enfoca en la revisión y dirección.
Además del volumen, la calidad del código generado por Claude también está en aumento. La tasa de intervenciones humanas para corregir o interrumpir a Claude durante una tarea ha disminuido considerablemente en el último año. En mayo de 2026, Claude resolvió exitosamente el 76% de estas tareas sin necesidad de redirección, lo que representa una mejora del 50% en solo seis meses.
En el ámbito de la investigación, Claude ya demuestra la capacidad de replicar estudios científicos publicados. En un ejercicio interno de abril de 2026, agentes basados en Claude abordaron de forma autónoma un problema abierto de seguridad en IA, diseñando sus propios experimentos. Anthropic reporta que estos agentes recuperaron el 97% del margen de mejora en aproximadamente 800 horas.
La IA de Claude también toma sus propias decisiones de investigación
La principal diferencia que aún separa a los modelos actuales de una IA verdaderamente autónoma radica en el ‘juicio’. La decisión sobre qué problemas merecen atención, qué resultados son fiables y cuándo una línea de investigación es improductiva sigue siendo un dominio humano, aunque esta situación podría cambiar pronto.
Anthropic analizó 129 sesiones de investigación reales donde los investigadores tomaron decisiones que, retrospectivamente, desviaron el trabajo. Al preguntar a Claude qué hubiera hecho antes de esas desviaciones, el modelo propuso la opción más adecuada en el 64% de los casos.
La compañía reconoce las implicaciones duales de una IA capaz de generar sus propias sucesoras. Por un lado, estos modelos podrían acelerar extraordinariamente el progreso en medicina, ciencia y otros campos. Por otro lado, podrían dificultar que los humanos mantengan el control sobre estos sistemas y su comportamiento.
Por ello, Anthropic enfatiza la importancia de informar a los legisladores sobre el concepto de ‘mejora recursiva’ antes de que este empiece a aparecer en los titulares sin el contexto adecuado. OpenAI, por su parte, ya compartió en diciembre de 2025 sus reflexiones sobre este fenómeno, calificándolo de potencialmente peligroso si las empresas del sector no colaboran y comparten información.
“La gran noticia aquí es que vemos indicios de que el progreso de la IA se acelerará en los próximos años, en lugar de mantenerse o disminuir”, afirmó Jack Clark en una entrevista con Axios. “Como organizaciones, y probablemente como sociedades, necesitamos encontrar las herramientas para validar y verificar que lo que hacen estos sistemas de IA es correcto y está alineado con las intenciones humanas y con una sociedad próspera”.
