Linux está viviendo un momento de auge por diversas razones. El éxito de Steam y sus consolas ha popularizado el sistema operativo, animando a muchos a cambiar a Linux para jugar a títulos de Windows gracias a SteamOS y su componente Proton. Además, la creciente insistencia de Microsoft con Copilot está generando problemas y errores en Windows, llevando a los usuarios a buscar alternativas como Linux. En Europa, también se está promoviendo Linux como una alternativa al software estadounidense. Hay numerosas razones para considerar la instalación de Linux en tu PC.
Muchos usuarios de Windows no han explorado otras opciones. Sin embargo, las constantes actualizaciones de Windows 11, que a menudo introducen errores y dificultan su manejo, incluso afectando el rendimiento de equipos más antiguos, están empujando a la búsqueda de alternativas como Linux. Esto explica el éxito de dispositivos como el MacBook de Apple y lleva a muchos a plantearse dejar Windows tras años de uso. A todo esto se suma la mejora significativa de Linux en cuanto a la ejecución de juegos de Windows, incluso si no posees una Steam Deck.
Existen múltiples formas de instalar Linux en tu PC. Si solo deseas probarlo, puedes hacerlo sin alterar tu instalación actual de Windows, lo que te permitirá familiarizarte con el sistema. Una vez que desees aprovechar al máximo Linux, deberás decidir si prefieres que Linux coexista con Windows o si deseas reemplazarlo por completo. A continuación, exploraremos las diferentes opciones disponibles si estás considerando migrar a Linux.
Linux dentro de Windows
Partimos de la premisa de que posees un PC con Windows, dado que sigue siendo el sistema operativo dominante en equipos de escritorio y portátiles, a pesar del crecimiento de macOS y Linux. En el ámbito de los servidores, Linux es el líder indiscutible.
La situación más común es que, cansado de Windows, desees instalar Linux. Antes de proceder, puedes probar Linux sin realizar cambios permanentes en tu sistema. Para ello, tienes dos alternativas: instalar Linux en una máquina virtual o probar Linux desde una memoria USB. Adicionalmente, deberás decidir qué versión de Linux deseas instalar, ya que existen numerosas distribuciones para todos los gustos.
Para instalar Linux en una máquina virtual, las opciones gratuitas más populares son VirtualBox y VMware. Estas aplicaciones permiten crear máquinas virtuales, que emulan un ordenador físico para instalar otro sistema operativo. De esta manera, puedes usar ambos sistemas simultáneamente. Si tu ordenador no es muy antiguo, podrás seguir utilizando Windows y crear una máquina virtual con Linux para probarlo. El proceso es relativamente sencillo. Aunque el rendimiento no será óptimo, será suficiente para evaluar sus características principales. Para tareas más exigentes como juegos o edición de video, considera la instalación nativa de Linux.
Otra alternativa es instalar Linux en una memoria USB. Con una memoria de 64 GB o más, y herramientas como Rufus o Etcher, puedes convertir tu unidad USB en un instalador de Linux o usarla como un disco externo con Linux. La mayoría de los ordenadores modernos permiten arrancar desde USB en lugar del disco principal.
Instalar Linux en tu PC con Windows
Ya hemos visto que es posible instalar Linux en tu PC sin desinstalar Windows. Sin embargo, si deseas una transición completa a Linux, una instalación nativa podría ser lo más adecuado. Si vas a instalar Linux en un PC que ya tiene Windows, es probable que desees conservar Windows por si acaso. Esto significa que tu ordenador te permitirá elegir entre Linux y Windows al arrancar.
La mayoría de las distribuciones Linux facilitan la instalación para que convivan con Windows sin problemas. Podrás cambiar de sistema operativo reiniciando tu ordenador. Además, muchas distribuciones de Linux permiten la instalación desde un USB con Linux. Simplemente descarga la imagen ISO de la distribución deseada, grábala en una memoria USB con Rufus o Etcher, inicia el PC desde el USB y selecciona la opción de instalación.
Los pasos de instalación pueden variar, pero generalmente te permitirán conectarte a internet para descargar actualizaciones, elegir las aplicaciones que deseas instalar según el uso que le darás a Linux, y lo más importante, decidir si quieres instalar Linux junto a Windows o borrar completamente el disco para quedarte solo con Linux. Es fundamental realizar una copia de seguridad de tus archivos, documentos y configuraciones de Windows antes de instalar Linux, por si acaso borras las particiones de Windows por error.
El resto de la instalación implicará configurar el idioma de Linux, crear una cuenta de usuario y realizar ajustes adicionales para asegurar un funcionamiento óptimo desde el primer arranque. Al finalizar la instalación de Linux y reiniciar, podrás elegir entre Linux y Windows al encender tu ordenador. Es más, podrás acceder a tus archivos de Windows desde Linux. Si bien acceder a archivos de Linux desde Windows es posible, requerirá la instalación de aplicaciones adicionales.
Pasarte a Linux sin olvidar las aplicaciones de Windows
La opción más arriesgada, si partiéramos de un PC con Windows, sería instalar Linux y eliminar por completo Windows. Esto representa un cambio drástico que no todos desean o pueden asumir. La buena noticia es que, si dependes de Windows por aplicaciones exclusivas o juegos, aún puedes utilizarlos en Linux. En el caso de los juegos, como mencionamos anteriormente, gracias a Steam, muchos juegos son compatibles con Linux. Instalando Proton, esta lista se expandirá. Para las aplicaciones de Windows, existen varias soluciones.
La opción más práctica es utilizar Wine, directamente o a través de herramientas complementarias. Wine es una aplicación para Linux y macOS que emula partes de Windows, a diferencia de una máquina virtual que emula todo el ordenador. Esto te permite usar algunos de los casi 30.000 juegos y aplicaciones para Windows que figuran en su lista de compatibilidad.
Dado que Wine puede ser algo complejo de manejar, existen aplicaciones que lo complementan y automatizan la instalación de aplicaciones de Windows. Hay numerosos ejemplos, como Q4Wine, WinBoat o Bottles. Esto te permitirá usar Linux como tu sistema operativo principal y, si necesitas aplicaciones de Windows, podrás instalarlas y ejecutarlas. También puedes optar por una distribución Linux diseñada específicamente para antiguos usuarios de Windows.
